Herbert Ponting. Un fotografo en el gran sur blanco.

Cuando la Expedición Antártica Británica se puso en rumbo desde Cardiff a bordo del Terranova el 15 de Julio de 1910, sus miembros sabían que se estaban embarcando en un viaje potencialmente peligroso. Liderados por Robert Falcon Scott, su objetivo era, según sus propias palabras, “alcanzar el Polo Sur y conceder al Imperio Británico el honor de este reto”.

Alcanzar el Polo Sur estaba, en esa época, en los límites de lo que se podía conseguir en la exploración del hombre y había empezado la carrera por ser el primero en llegar allí. La expedición Nimrod de Ernest Shackelton había fallado en su intento de alcanzar el Polo Sur en 1909, y en 1910 otros países, incluyendo Japón y Australia, estaban planeando intentos similares. Más aún, una vez iniciado el viaje, Scott fue informado de que la expedición noruega de Roald Amundsen estaba también en camino hacia el Polo Sur.

Entre los miembros de la tripulación del Terranova que se dirigía a la Antártica estaba Herbert George Ponting. Ponting había nacido en 1870, y tras una breve carrera en la banca, había emigrado a América en la década de 1890 donde invirtió en granjas de fruta y minas de oro antes de embarcarse en la fotografía en 1900.

Ponting1

Consiguió labrarse una exitosa carrera como fotógrafo freelance para revistas, periódicos, y editores de libros; y viajó ampliamente: particularmente a Europa y Asia. Su natural habilidad para crear técnicamente logradas y visualmente agradables imágenes de viaje, llevaron a Scott a reclutarle como fotógrafo oficial de la expedición.

Ponting2

Ponting3

Ponting4

Aunque muchos fotógrafos de su época disparaban ya con película en 1910, Posting escogió usar placas de cristal porque, aunque voluminosas, producían imágenes de una calidad superior. Su reportaje fue recogido en fotografías y películas (gracias a una cámara portátil llamada cinematógrafo) que grabaron a los miembros de la tripulación durante el viaje y las maravillas de la naturaleza que encontraron en él.

Ponting5

Ponting ayudo a establecer el campamento de invierno en Cabo Evans sobre la Isla de Ross. Después de construir un pequeño laboratorio en la cabaña, Ponting se dedico en cuerpo y alma a su misión, poniendo gran esfuerzo en la composición de sus fotografías y a menudo posando en ellas.

En sus fotografías podemos ver escenas de la vida diaria de la tripulación, imágenes de las focas y los pingüinos de la región, y dramáticas imágenes de icebergs.

Ponting6

Ponting8

Ponting9

Ponting9b

Una de las localizaciones más impactantes, visualmente hablando, fue fotografiada por Ponting a principios de Enero de 1911. Era una caverna natural formada en un iceberg con una forma curvada y con una interesante textura interior. “Estaba a alrededor de una milla del barco, y aunque estaba rodeada de bloques de hielo roto, era posible llegar hasta ella”, escribió Ponting en “El Gran Sur Blanco”.

“Una cortina de estalactitas de hielo colgaba de la entrada de la cueva, y pasando bajo éstas estaba el más maravilloso lugar imaginable. Desde afuera, el interior parecía blanco y sin color, pero, una vez dentro, era una hermosa sinfonía de azul y verde… Encontré que el colorido de la cueva cambiaba con la posición del sol; así, a veces el verde predominaba, luego el azul, y luego iba declinando hacia el morado”.

“Cuando el sol pasaba por el oeste, enfrente a la entrada de la caverna, los rayos de sol que entraban se reflejaban en infinidad de cristales de hielo, los cuales se descomponían en preciosos colores, haciendo que las paredes parecieran repletas de gemas”.

Ponting la fotografió desde dentro, mirando hacia el Terranova en la distancia, y en una ocasión pidió a sus colegas Thomas Griffith Taylor y Charles Wright que posaran en la caverna para dar sensación de escala. También fotografió la caverna desde la capa de hielo, mirando hacia él.

Ponting10

Ponting11

Cuando Scott y otros miembros clave de la expedición avanzaron en su viaje al Polo Sur en Noviembre de 1911, acordaron que Ponting y varios otros deberían permanecer en el campamento. Mientras tanto, Scott junto con sus colegas Lawrence Oates, Edward Wilson, Henry Bowers y Edgar Evans, alcanzaron el Polo Sur solamente para encontrar que Amundsen había llegado más de un mes antes. El grupo de Scott murió trágicamente de frío y malnutrición en su viaje de regreso.

En los años que siguieron, Ponting recorrió el Reino Unido dando conferencias sobre sus experiencias y dedicándose a preservar la memoria del viaje de Scott. Su libro, El Gran Sur Blanco, fue publicado en 1921 y su película, El Gran Silencio Blanco, fue lanzada en 1924. Sin embargo, los últimos años de su vida los pasó persiguiendo varias aventuras infructuosas y murió en 1935, a la edad de 64 años.

Su archivo fotográfico de la expedición de Scott, que incluye más de 1.000 instantáneas, es una fascinante colección. Sin embargo, la gruta sobre el iceberg que permanece como una imagen icónica del viaje, va más allá de ser una mera fotografía documental y es un bello trabajo de arte por si misma.

En el siguiente video os ofrecemos un resumen de su obra:

Más imágenes de la expedición polar de Scott pueden verse en el Scott Polar Research Institute y en la Royal Geographical Society.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s