Cómo proteger nuestro equipo en condiciones meteorológicas extremas.

Si todos los fotógrafos de exteriores únicamente dispararan en días soleados, la fotografía como forma de arte sería extremadamente aburrida. Las fotografías de exteriores que más nos impactan son las obtenidas en condiciones extremas. Desafortunadamente, las cámaras y el equipo son muy sensibles a estas condiciones extremas.

Para crear sorprendentes imágenes de exteriores, necesitamos estar preparados para lo peor que la naturaleza y el clima pueden arrojar sobre nosotros y nuestro equipo.

 1.- Clima frío.

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Las temperaturas extremadamente bajas presentan una serie de retos para nuestro equipo. Sigue estos pasos para proteger el equipo en condiciones invernales:

.- Protege tus baterías: Las bajas temperaturas agotarán tus baterías rápidamente. Asegúrate de tener otro juego de baterías completamente cargado y listo, y guardado en un bolsillo donde tu cuerpo pueda mantenerlas calientes. Cuando cambies la batería gastada de tu cámara, calentarla un poco a veces hace que recupere algo de carga.

.- Evita los cambios bruscos de temperatura: Precipitarse de un edificio cálido al frío exterior para hacer algunas fotos nunca es una buena idea.  Los cambios bruscos de temperatura causan que las lentes se expandan y contraigan, lo cual puede causar humedades o perdidas de aceite en los elementos de la lente. Haz lo que sea necesario para gradualmente mover tu equipo desde áreas calidad a áreas frías o viceversa. Una bolsa bien aislada hará que tu equipo se enfríe o se caliente lentamente evitando todos estos problemas.

.- No cambies los objetivos en el exterior: Si nos encontramos en un buenas condiciones invernales para hacer fotos, probablemente es porque esté nevando. Incluso si no está nevando, el interior de nuestra cámara estará ligeramente más caliente que el exterior. Abrir la cámara o cambiar el objetivo puede hacer que caiga en el interior algún copo de nieve o que la condensación dañe el sensor, lo empañe o cause otro tipo de problemas.

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2.- Fotografiando en lugares cálidos.

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Hay tres principales problemas que como fotógrafos debemos de lidiar en climas cálidos: cambios de temperatura, sobrecalentamiento y condensación.

Como en el clima frío, protege tu equipo de manera que se ajuste a las nuevas condiciones de temperatura lentamente. Evita dejar el equipo encerrado en el coche al sol, ya que el calor prolongado puede dañar al sensor o a la película, así como a las lentes.

Los sensores y las baterías se calentarán con el uso. En calor extremo, esos componentes pueden sobrecalentarse rápidamente. Eso no sólo arruinará tu foto, si no que te costará mucho dinero en reparaciones.

En los climas que son a la vez cálidos y húmedos, la condensación es un gran problema. Tus lentes pueden empañarse, lo cual es molesto, pero es peor aún si esa condensación se produce dentro del objetivo o el cuerpo de la cámara ya que puede dar problemas de corrosión. Evita cambiar el objetivo es zonas con humedad, y si planeas fotografiar a menudo en condiciones de mucho calor y humedad, considera el tener un equipo que presente un buen sellado y adquiere algún producto deshumidificador para llevar siempre en la bolsa del equipo.

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3.- Teniendo en cuenta el viento.

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Dependiendo de lo que estemos fotografiando los días de viento pueden jugar a nuestro favor con el tema que estemos tratando (nubes en movimiento, movimiento en la vegetación, etc), o bien pueden ser bastante molestos (cabezas despeinadas y ropa ondeando). Muchos fotógrafos no notan tampoco que los días de viento pueden ser también dañinos para el equipo. Los fuertes vientos en áreas secas pueden levantar polvo y pequeñas partículas, las cuales pueden causar estragos en tus lentes si no tenemos cuidado.

Lo primero que queremos proteger es el frontal de nuestro objetivo, lo cual es perfectamente realizable colocando simplemente un filtro Ultra Violeta. Un fuerte viento con arena y polvo, puede rayar las lentes, y aunque no lo hiciese, podemos hacerlo nosotros al limpiar las lentes de esas partículas depositadas si no tenemos cuidado. La mayoría de los fotógrafos tenemos varios filtros UV, uno para cada objetivo que tenemos. Si no tienes uno, simplemente decir que es una de los elementos para proteger nuestras cámaras más baratos.

Ese polvo en el aire también puede encontrar camino hacia partes más internas del objetivo. Si alguna vez giras el anillo de enfoque de un objetivo y lo notas que le cuesta girar y se le siente como si triturase granos, es entonces que ese objetivo ha estado expuesto a un entorno seco sin protección. Puedes proteger tu equipo de manera muy sencilla con una funda para la lluvia o una bolsa de plástico bien cerrada.

Como en la mayoría de los entornos mencionados, nunca debes de cambiar tu objetivo en un ambiente con polvo. Cambia tu objetivo en el interior, en el coche, bajo tu chaqueta, o dentro de una bolsa de plástico.

El polvo y la arena dentro del cuerpo de la cámara puede dañar al sensor, al espejo o a otros mecanismo. Si notamos que pueden haber entrado partículas en nuestra cámara, es buena cosa llevarla al servicio técnico para que realice una limpieza completa de la misma.

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4.- Lluvia y nieve.

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Lo bueno de fotografiar en un clima húmedo es que no todos los fotógrafos están dispuestos a exponer su equipo a una lluvia torrencial o una fuerte nevada. Así que si eres lo suficientemente valiente para enfrentarte a los elementos puedes conseguir unas raras e interesantes imágenes.

Dado que la excesiva humedad es la mayor amenaza a la que nos enfrentamos, necesitaremos tener un cuidado extra para mantener todas las cosas secas.

Primero de todo, es importante sólo llevar el equipo que vayamos a necesitar, dejando el equipo que no necesitemos en la seguridad del coche o de casa. Incluso si tenemos mochilas o bolsas a prueba de agua, una pequeña apertura o filtración nos puede costar el equipo. Las baterías, los filtros y las tarjetas de memoria se pueden almacenar en bolsas con cierre Zip (como las que usamos para congelados) en nuestros bolsillos. Si necesitas imperiosamente llevar un objetivo extra, considera ponerlo dentro de una bolsa de plástico, y mantenerlo en una pequeña bolsa de equipo bajo un chubasquero o paraguas.

Existen varias opciones para mantener nuestra cámara seca:

.- Un refugio seco.

.- Fundas de lluvia para la cámara.

.- Bolsas de plástico para congelados.

Si planeas pasar mucho tiempo tomando fotos en la lluvia o en la nieve, invierte en una buena funda de lluvia. Estos productos ofrecen la mayor protección y versatilidad. Algunas fundas de lluvia incluso tienen una especia de guantes para que puedas acceder a los controles de la cámara fácilmente.

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La naturaleza puede ser dura con tu equipo, pero también nos puede ofrecer maravillosas oportunidades fotográficas. Con un poco de ingenio y cuidado podemos superar las dificultades y conseguir magnificas fotografías.

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2 Respuestas a “Cómo proteger nuestro equipo en condiciones meteorológicas extremas.

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