“The Bang Bang Club”. El fotógrafo en la guerra.

Hoy traemos a esta sección una película, casi documental, que nos muestra la vida de los fotógrafos de guerra y nos enseña sus motivaciones, sus fantasmas, y su modo de combatir los horrores que ven día a día mientras muestran al mundo los horrores de la guerra.

bangbangclub_01

Sinopsis.

Corre el año 1990 en Sudáfrica cuando Nelson Mandela es liberado después de haber pasado 27 años en prisión. Su liberación,que debería suponer unos nuevos tiempos políticos, se ve envuelta en una guerra civil por los ghettos de Johannesburgo entre sus partidarios y detractores.

La película se desarrolla en 1994. En la zona ya se encuentran Ken Oosterbroek (Frank Rautenbach) y Kevin Carter (Taylor Kitsch), que estaban registrando la violencia contra la población negra durante el Aparheid para el periódico Star. Junto a ellos trabaja ocasionalmente Joao Silva (Neels Van Jaarsveld) quien ocupaba su tiempo libre en documentar la violencia que el periódico nacionalista Alberton Record le tenía prohibido cubrir.

bangbangclub_02

bangbangclub_03

Frank Rautenbach, Neels Van Jaarsveld, Taylor Kitsch y Ryan Phillipe.

Al otro extremo de la ciudad llega Greg Marinovich (Ryan Phillipe), un fotógrafo antropológico cuya curiosidad investigadora le lleva a adentrarse en los barrios de Soweto y alrededores. Inadvertidamente se adentra en territorio Inkhatta, un lugar prohibido a los blancos, pero logra ganar su confianza comprometiéndose a contar su versión de la guerra. Esa victoria dura bien poco, pues breves instantes después de este suceso presencia delante de él el linchamiento de un hombre.

En su regreso a las calles tiene un encuentro con Kevin Carter, quien le anima a que revele sus fotografías en el laboratorio del periódico Star. Cuando más tarde ve las fotografías, la calidad y contenido de las mismas, consigue que acabe trabajando con ellos en el periódico. Allí conocerá a la editora de fotografía,Robin, (MalinAkerman) con quien mantendrá un tórrido idilio.

bangbangclub_03b

Así es como se formó el Bang Bang Club, un nombre que recibieron por encontrarse siempre cerca de la línea de fuego y como un guiño a la BBC )al igual que nosotros decimos que trabajan para la BBC aquellos que se dedican a fotografiar Bodas, Bautizos y Comuniones). Los cuatro fotógrafos se distinguían por estar cerca de la acción y por pasar el tiempo libre divirtiéndose salvajemente.

bangbangclub_04

bangbangclub_04b

La película nos va mostrando cómo cada uno se enfrenta y asimila las situaciones a las que se van enfrentando, a la vez que se nos va mostrando de manera bastante fidedigna lo que se vivió en esa guerra civil.

bangbangclub_05

La recreación de las fotografías reales que tomaron esos cuatro fotoperiodistas se registra muy fielmente en la película. Haciendo que no sólo podamos ser testigos de las instantáneas que dieron la vuelta al mundo, si no que también los momentos que rodearon a cada una de ellas.

Durante ese periodo de tiempo Greg Marinovich consiguió un premio Pulitzer por la foto de una ejecución de un hombre acusado de espionaje siendo quemado vivo y rematado a machetazos. Ken Oosterbroek, quién ganó un World Press Photo en 1992, fue muerto por un disparo perdido por las fuerzas de paz. Joao Silva fue herido seriamente teniendo que retirarse de la acción por mucho tiempo (años más tarde Joao Silva perdería las dos piernas a causa de una mina al cubrir la guerra en Afganistan, aunque esta es otra historia y no aparece en la película). Kevin Carter trató de desconectar de todo ese horror y paso una temporada en Sudán donde capto la famosa fotografía del niño sudanés vigilado por un buitre que le supuso ganar también el premio Pulitzer, pero que ahondo en su depresión y le llevó al suicidio solamente dos meses después de recibir el premio.

bangbangclub_06

Un fotógrafo en el cine.

La película refleja muy bien la labor del fotoperiodista a la vez que nos va planteando continuamente dilemas morales a los que enfrentarnos.

Dado que es un trabajo en el que es importantísimo captar lo que está sucediendo, vemos como el fotorreportero debe en todo momento saber manejar su cámara y hacer los ajustes necesarios para no perderse nada; no importa las condiciones cambiantes de la acción.

Vemos también cómo cada fotógrafo lidia con el horror que está viendo de una manera diferente: quien lo interioriza, quien trata de apaciguarlo con fiestas y drogas, quien llega a insensibilizarse,…

bangbangclub_07

Se plantea también a lo largo de la misma el dilema de si un fotoperiodista debe de tomar parte en los acontecimientos o simplemente documentar lo que está sucediendo. Hay un momento incluso, en que en un bar alguien llega a llamarles los paparazzi de la muerte. Es quizás el gran dilema del fotoperiodista. ¿Es su trabajo solamente tratar de sensibilizar a la sociedad a actuar mientras ellos no actúan?, ¿es justamente lo que están haciendo la manera de aportar su granito de arena para arreglar la situación? Como digo, son cuestiones que no tienen una sencilla respuesta, lo que es indiscutible es que sin su trabajo ciertos conflictos no se habrían resuelto gracias a la presión pública.

Como recientemente afirmó Reporteros Sin Fronteras: “Sin reporteros independientes, la guerra simplemente sería un espectáculo”.

Aparte de este dilema en cuanto a la involucración en tiempo de guerra nos encontramos con la famosa fotografía de Kevin Carter con el buitre acosando a ese niño famélico acurrucado. A raíz de la publicación de esa fotografía las críticas y los debates sobre la cuestión de si el fotógrafo debía de intervenir se recrudecieron. En esta ocasión no se trataba de una situación de guerra en la que el periodista corriera peligro con su intervención, además el mismo Carter reconoció que tuvo que esperar a que el buitre estuviera lo suficientemente cerca para conseguir una buena composición. ¿Era necesario una imagen tan dura?, ¿debía haber intervenido Carter para ayudar a ese niño? De nuevo un profundo dilema que quizás agravó los problemas que ya arrastraba Carter con las drogas y la depresión, y lo llevó finalmente al suicidio.

Las cámaras.

Las cámaras que más aparecen en la película son de la marca Nikon. En los 80 y principios de los 90, Nikon dominaba el sector profesional de la fotografía y era muy común en esas épocas que los reporteros portaran las robustas y duras Nikon para realizar sus reportajes.

Al principio de la película vemos como Marinovich lleva una Nikkormat, aunque no se distingue muy bien si es un modelo FT (1965) o FTN (1967). Se trataba de la segunda marca de Nikon y eran unas cámaras muy robustas y fiables. Cuando conoce a Robin, la editora del periódico, ésta le regala una cámara nueva ya que la que lleva “no es propia de un profesional”. Esa nueva cámara es una Nikon FM2 (1982), que sustituyeron a las Nikkormat de los años 60 y 70, eran igual de fiables que éstas, y además podían llevar un motor de arrastre que aportaba la posibilidad de poder hacer más fotografías por segundo. Una opción muy apetecible para un fotoperiodista.

Cuando Marinovich debe de salir de Johannesburgo para apartarse de las presiones políticas por la publicación en el extranjero de sus duras fotografías, se dedica de nuevo a la fotografía antropológica y utiliza una cámara de largo formato.

bangbangclub_08

Tanto Oosterbroek como Silva utilizan en la película una Nikon F3 (1980), a veces con el motor de arrastre MD-4 y otras veces sin él. También en una escena aparece Oosterbroekportando una Nikon F4 (1988), una de las cámaras más modernas de la época dentro de la gama profesional.

bangbangclub_09

bangbangclub_10

Carter aparece utilizando una Nikon FM y FM2, y en algunas ocasiones también con una Leica M3, una cámara muy utilizada por los fotógrafos de guerra entre los años 60 a 80.

bangbangclub_11

Ficha técnica.

Título original:  The Bang Bang Club.

Año:  2010.

Duración:  107 minutos.

País:  Canadá.

Director:  Steven Silver.

Guión:  Steven Silver.

Música:  Philip Miller.

Fotografía:  MiroslawBaszak.

Reparto:  Taylor Kitsch, MalinAkerman, Ryan Phillippe, Frank Rautenbach, Patrick Lyster, Neels Van Jaarsveld, Russel savadier.

Productora: Coproducción Canadá-Suráfrica; Foundry Films.

Gnero:  Drama / Fotografía. Basado en hechos reales.

Trailer.

Podéis conseguir más información sobre los personajes reales y la película en la página de The Bang Bang Club.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s