7 situaciones en las que te puedes meter en problemas por la fotografía.

Como fotógrafos nos solemos centrar en captar la belleza que nos rodea o el momento especial que estamos contemplando. En ocasiones, nos concentramos tanto en realizar la fotografía que a veces olvidamos que dónde estamos o lo que fotografiamos puede meternos en problemas.

Vamos a repasar una lista de las situaciones más comunes que nos podemos encontrar:

1.- Museos y galerías.

En un museo o galería vamos a encontrar objetos de colección o artísticos que son difíciles de contemplar en otros lugares o que destacan por su belleza. Eso es lo que los hace atractivos a los visitantes y, por los mismos motivos, a los fotógrafos también. Sin embargo, cada museo tiene sus propias normas y en muchos no está permitido el hacer fotos, y en algunos únicamente si no usamos el flash. Lo que sí está prohibido en todos, es el uso de un trípode.

Normalmente estas reglas están bien visibles en las entradas a los museos y en muchos casos se nos recuerda de cuando en cuando en las entradas a las salas. Si tenemos alguna duda siempre podemos preguntar a los empleados del museo, y si cometemos algún error inintencionadamente, acata su reprimenda y no repitas el error.

Finalmente, no monopolices los espacios. Prepara los ajustes que vas a necesitar en la cámara y no estés más tiempo del necesario haciendo la foto si hay otras personas que quieren contemplar lo mismo que tú.

2.- Iglesias y lugares de culto.

Aquí la cosa se nos complica pues podemos enfrentarnos a varias situaciones:

a.- Queremos fotografiar el edificio o sus obras de arte.

En este caso se puede aplicar lo que hemos visto concerniente a los museos, fijándonos si está permitido hacer fotos o no. Deberemos de añadir normalmente el vestir de manera respetuosa con el lugar, y respetar a los congregantes si se está oficiando algún servicio religioso. En esta última situación, puede que se nos diga que abandonemos el edificio o que si nos quedamos, dejemos de hacer fotos y atendamos al servicio.

b.- Queremos fotografiar a los feligreses.

Si por algún motivo queremos fotografiar a los feligreses que acuden a un servicio religioso bien porque queremos captar el ambiente, los ritos o las expresiones, debemos de tener muy presente que los lugares de culto son sitios a los que la gente acude buscando expresar sus sentimientos religiosos en intimidad. Por tanto, debemos de ser respetuosos al máximo hacia los asistentes, manteniéndonos en un lugar que no los distraiga, desactivaremos el flash y activaremos el modo silencioso de la cámara si lo posee.

Si queremos realizar alguna toma desde una distancia cercana pediremos siempre permiso y respetaremos su voluntad en todo tiempo.

c.- Queremos fotografiar una ceremonia.

Si queremos fotografiar una boda, bautizo, presentación o cualquier otro tipo de ceremonia, deberemos de pedir permiso, tanto al oficiante de la ceremonia como a los protagonistas. A veces el lugar donde se realiza la ceremonia cuenta con un fotógrafo propio y no podremos hacer fotografías, y aunque la medida no nos guste, las normas están para cumplirlas.

Si se nos permite hacer fotos, deberemos de intentar colocarnos donde no interfiramos en la visualización del resto de invitados, y molestemos lo imprescindible para hacer las fotos de los momentos y detalles decisivos lo más rápido posible procurando disparar desde un ángulo que no impida la visión a mucha gente.

3.- Fotografiar edificios militares o a las fuerzas de seguridad.

Mientras en otras situaciones lo más que podemos recibir es una amonestación o reprimenda, en algunos países si fotografiamos instalaciones militares podemos llegar a ser acusados de espías o algo peor.

Esto también se extiende a la fotografía de militares y policías. Podremos fotografiarlos durante desfiles o si captamos algún detalle de los mismos que no implique el que sean reconocidos, pero hay muchas situaciones que no podremos fotografiar ya en estos tiempos y que deberemos de conocer previamente si no queremos meternos en serios problemas.

4.- Fotografiar niños.

Aunque en la mayoría de los casos es legal fotografiar niños en lugares públicos con finalidad artística y/o documental, es conveniente pedir a los padres permiso para fotografiar a sus hijos. Si acudimos a ellos con sinceridad, les mostramos nuestro trabajo, y les prometemos (y lo hacemos) mandarles una foto de sus hijos por email, en la mayoría de los casos tendremos su permiso y su bendición. (Siempre y cuando no alteremos demasiado la rutina de ellos ni la de sus hijos).

5.- No pagar a artistas o modelos.

Si vamos a hacer una foto a algún artista callejero es bueno ser agradecidos y dejar algo de dinero en su sombrero. Ellos viven de ese trabajo, y si su actuación o vestimenta nos ha atraído lo suficiente como para hacerles una foto, es nuestro deber recompensarles convenientemente.

La ventaja también de pagar por una foto es que podemos negociar con nuestro modelo, informándole del uso que se le va a dar a la fotografía y tener así también la posibilidad de hacer un uso comercial de la misma. Si nuestra intención en el momento de hacer la foto a alguien es la de comercializarla, es bueno pagarle por ello.

6.- Colocar un trípode en interiores o en propiedad privada.

El uso de un trípode nos puede acarrear problemas por varias vías. En primer lugar estaremos obstaculizando el paso por un espacio de tiempo relativamente alto, lo cual además puede estar prohibido o requerir un permiso. Además, para algunas mentes, el verte provisto de una cámara reflex y un trípode te convierte inmediatamente en un profesional y, por tanto alguien que necesita de un permiso especial para hacer fotografías. Siempre que se vaya a realizar una actividad profesional que implique un beneficio económico, se va a necesitar de un permiso. Si parecemos profesionales puede que se nos solicite dicho permiso. Si simplemente somos aficionados, deberemos de actuar siempre con calma y tratar de demostrar a las fuerzas de seguridad que la actividad que estamos realizando no conlleva beneficio económico alguno por nuestra parte, manteniendo siempre las formas y la calma.

7.- Infringir el Copyright.

A veces querer vender una fotografía es como tratar de atravesar un campo de minas. Si en nuestra fotografía aparecen logotipos o marcas registradas, cada vez que esa fotografía fuese publicada debería de pagar derechos de autor, así que a no ser que estuviésemos haciendo un trabajo para dichas marcas es necesario evitarlas en nuestras fotografías comerciales, bien procurando que no aparezcan, o bien eliminándolas en el procesado digital.

Pero la cosa se complica aún más. Muchos edificios o esculturas públicas también cuentan con derechos de autor, y aunque en muchos casos estamos amparados en lo que se conoce como Libertad de Panorama, hay ciertos elementos, como la Iluminación de la Torre Eiffel por la noche, que cuenta con derechos de autor y que necesitan de un permiso para poder utilizarse con fines comerciales.

Si vamos a incluir en nuestras fotos profesionales algún edificio o monumento significativo puede que tengamos que consultar con el dueño o autor sobre si necesitamos un permiso especial para poder comercializar dicha fotografía.

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4 Respuestas a “7 situaciones en las que te puedes meter en problemas por la fotografía.

    • Según están los tiempos lamentablemente hay que tener mucho cuidado. Especialmente en ciertos países en los que hay mucha alerta por terrorismo y en los países con pocas libertades en general.
      Edificios en los que veas muchas cámaras de seguridad apuntando a la calle pueden traerte problemas en muchos países.
      Saludos.

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