Los principales planos en fotografía.

Cuando vamos a realizar una foto son varias cosas las que debemos de analizar, tanto técnicas como compositivas, para conseguir un buen resultado. Dentro de esta última categoría, lo primero por lo que debemos de empezar es por escoger un tipo de plano en el que encajar al sujeto, o sujetos, de nuestra fotografía.

Delimitar nuestro plano nos va a permitir escoger la longitud focal más adecuada y a saber cómo se va a relacionar nuestro sujeto con el entorno.

Podemos clasificar los planos en varios grupos:

A.- En función de la orientación de la cámara.

1.- Plano horizontal.

Es el más habitual ya que nuestra vista cubre un mayor ángulo horizontal que vertical. Este plano genera una sensación de estabilidad y marca un énfasis en el horizonte que es el que divide el encuadre.

2.- Plano vertical.

Es el plano más usado en fotografía de retrato ya que las personas y los rostros suelen ser alargados. También se usa cuando queremos aislar un sujeto del fondo.

3.- Plano cuadrado.

En 1948 Polaroid popularizó el plano cuadrado con su primera cámara instantánea. En nuestros tiempos, Instagram volvió a popularizar dicho formato.

El plano cuadrado es muy estático y restrictivo.  Las composiciones simétricas suelen funcionar muy bien con este tipo de encuadre.

B.- En función de la posición del sujeto.

Como hemos mencionado al principio, la elección de un plano nos va a limitar dónde colocamos a nuestro sujeto y su tamaño con respecto al encuadre.

Así, debemos de estar muy atentos a la hora de identificar cuál va a ser el sujeto principal de la fotografía para poder llevar la atención de espectador sobre él.  Debemos también estar atentos al fondo para que no distraiga la atención del sujeto, y a los bordes del plano para que no cortemos partes importantes del sujeto.

1.- Plano panorámico.

También se lo denomina Gran Plano General. Se trata del plano más abierto de todos, y sirve para describir bien una localización. Normalmente lo usamos para paisaje y la figura humana suele ocupar simplemente el papel de referente para la escala o magnitud del lugar. Aunque también nos puede servir para acentuar un sentimiento de soledad con respecto a esa persona.

2.- Plano general.

Es un plano bastante abierto, aunque no tanto como el anterior. Lo seguiremos usando principalmente en fotografía de paisajes ya sea en la disciplina documental o de viajes. El fondo sigue teniendo gran importancia, aunque podemos tener un sujeto ocupando gran parte del encuadre, apareciendo de cuerpo entero.

3.- Plano entero.

Centramos ahora la atención en el sujeto en vez de en el fondo. El sujeto aparece de cuerpo entero, sin que ninguna parte del mismo aparezca recortada. De esta manera podremos distinguir perfectamente toda la anatomía del modelo, y un poco del contexto en el que se encuentra.

En este tipo de planos prima mucho la pose del modelo dado que el rostro no ocupa una gran porción de imagen.

4.- Plano americano.

Este tipo de plano tiene su origen en la industria del cine americana, en los tiempos de proliferación del genero western. Este plano de ¾ permitía un buen encuadre de las cartucheras de los vaqueros, que era donde se centraba la acción en los duelos con revolver.

El plano encuadra al sujeto desde la cabeza hasta medio muslo, un poco por encima de las rodillas. Debemos de prestar especial cuidado en no cortar al sujeto justo por la rodilla pues acorta la figura y da la sensación de tener las piernas amputadas.

5.- Plano medio-largo.

El encuadre corta al modelo a la altura de la cadera. Deberemos de prestar atención a la posición de los brazos y las manos, ya que en muchas poses se suelen apoyar las manos en la cadera y debemos de evitar que recortarlas en el encuadre.

6.- Plano medio.

Cortamos ahora por la cintura cerrando un poco más el encuadre. En este tipo de retratos cobra igual importancia tanto el rostro como el torso, así que deberemos de prestar cuidada atención tanto a la pose del cuerpo como a la expresión de la cara.

Es un formato utilizado en moda y retratos formales, como en los Curriculum Vitae, ya que confiere cierto grado de intimidad entre modelo y observador.

7.- Plano medio-corto.

El encuadre lo realizamos ahora justo por debajo del pecho, haciendo que prácticamente toda la atención recaiga sobre el rostro del modelo. Cada vez cobra más importancia la expresión en el rostro y la habilidad del fotógrafo en saber dirigir al modelo y encuadrar correctamente.

8.- Primer plano.

Encuadramos la cabeza del modelo hasta los hombros. La expresividad del rostro es muy importante, por eso es bueno hablar con el modelo para conseguir que esté relajado, y quizás mostrarle fotos de otras sesiones para que tenga una visión de lo que queremos conseguir.

En esta disciplina es bueno contar también con un buen maquillaje y peluquería.

9.- Primerísimo primer plano.

El encuadre lo ocupa ahora el rostro del modelo. Es una situación cargada de expresividad e intimidad. Cortaremos justo por debajo de la barbilla o antes de llegar a los hombros, y enfocaremos la atención en la mirada.

10.- Plano de detalle.

Nos centramos en una pequeña porción del cuerpo de nuestro modelo. Puede ser los ojos, los labios, las manos o cualquier otra cosa que queramos resaltar.

Puede que para realizar este tipo de encuadre necesitemos un objetivo macro que nos permita acercarnos lo suficiente.

C.- En función del ángulo de la cámara.

Hasta ahora siempre hemos estado realizando las fotos con la cámara a la altura de los ojos. Sin embargo, podemos colocar nuestra cámara en un ángulo distinto obteniendo así diferentes  puntos de vista y sensaciones.

1.- Plano cenital.

En este encuadre colocamos la cámara encima del sujeto, a 90º del mismo. Es un plano difícil de combinar con el retrato, pero es bastante útil en fotografía de alimentos y objetos.

2.- Plano picado.

La cámara sigue por encima del sujeto pero sin llegar a los 90º. Usaremos este plano cuando queramos acentuar la pequeñez de niños o mascotas.

3.- Plano normal.

Colocamos ahora nuestra cámara paralela al suelo y a la altura de la mirada del sujeto. Eso implicará que en ocasiones debamos de agacharnos para ponerlos al nivel de nuestros hijos o mascotas. En contrapartida obtendremos unas imágenes más intimas y cercanas.

4.- Plano contrapicado.

Colocando la cámara en un ángulo por debajo del sujeto y ligeramente ladeada conseguimos una sensación de grandiosidad, poder e importancia. También es un buen ángulo para exagerar acciones.

Si no es muy pronunciado puede ayudar a hacer parecer a las personas bajitas algo más altas.

5.- Plano nadir.

Se trata de un plano contrapicado llevado a su máxima expresión con la cámara por debajo del sujeto y perpendicular al suelo. Las proporciones que confiere al sujeto son casi irreales.

Debemos de tener en cuenta que aunque nos estamos colocando por debajo del sujeto no tenemos porque incluirlo enteramente en el encuadre, sino que podemos reflejar sólo una parte del mismo.

Si usamos un objetivo gran angular con estos planos, los efectos serán aún más exagerados.

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