Anna Atkins. Pionera en la ciencia y en la fotografía.

Hay una tumba en Halstead, Inglaterra cuya lápida menciona a Anna Atkins (1799 – 1871), esposa de John Atkins e hija de John y Hester Children. Sin embargo, no encontramos ninguna referencia a sus trabajos pioneros en botánica ni al hecho de que su libro, British Algae: Cyanotype Impressions fue el primer libro ilustrado completamente por medios fotográficos.

Anna Atkins fue una mujer de la era pre-victoriana. Después de la muerte temprana de su madre, Atkins, aún una niña, desarrolló un profundo vínculo con su padre. Su padre, John George Children, era miembro y, más tarde, secretario de la Royal Society de Londres, y un respetado científico en varias disciplinas. Fue a través de su padre que Atkins, una excelente ilustradora científica y botánica, fue presentada a Henry Ford Talbot (inventor del calotipo) y a Sir John Herschel (inventor del cianotipo), aprendiendo de ellos los procesos fotográficos que esas técnicas ofrecían.

Decepcionada por la falta de ilustraciones en la Guía Británica de Algas (1841), Anna se propuso crear un libro ella misma para documentar las algas en Gran Bretaña. En la introducción de su libro Britich Algae: Cyanotype Impressions, en 1943, Atkins escribió: “La dificultad de hacer dibujos detallados de objetos tan diminutos como las algas o las coníferas me ha llevado a aprender el proceso del cianotipo de Sir John Herschel, para obtener impresiones de las plantas”.

A lo largo de su vida, Atkins usó el proceso del cianotipo para crear alrededor de 1.500 cianotipos para diferentes libros. En esa época las ilustraciones científicas eran el medio preferido para describir los hallazgos científicos. Aún hoy en día, a pesar de los grandes avances en la fotografía, es más fácil entender un modelo ilustrado de un cuerpo humano o de un proceso mecánico que una fotografía de un cadáver o de un motor. Aún así, las fotografías pueden proveer una visión realista de los objetos, la gente, la cultura, la tradición y los efectos de la interacción entre ellos.

Los cianotipos se encontraban a mitad camino entre la simpleza de las ilustraciones y la representación realista de las técnicas fotográficas de la época como los calotipos o los daguerrotipos. El proceso de cianotipo era fantástico en la captación de los detalles y las formas de las algas y los hongos con los que Atkins trabajaba, y la combinación de los colores azul y blanco encontró el gusto de la audiencia.

Pero la contribución de Anna Atkins no reside en si sus imágenes de algas eran realistas o no. Su legado es la historia de la fotografía científica misma. Su trabajo despertó la curiosidad en la comunidad científica hacia el uso de la fotografía como medio de divulgación.

Así, históricamente, British Algae de Anne Atkins y The Pencil of Nature de HenryTalbot se levantan como bastiones de los usos científicos de la fotografía junto los estudios de Eadweard Muybridge sobre el movimiento de los caballos y el trabajo pionero de Harold Edgerton con la fotografía estroboscópica.

Atkins pasó la última parte de su vida explorando el potencial artístico de los cianotipos trabajando en Cyanotypes of British and Foreing Ferns (1853) y Cyanotypes of British and Foreing Flowering Plants and Ferns (1854) con su amiga Anna Dixon. Para su segundo libro sobre helechos, Atkins trató de ir más allá de crear meramente un documento científico y trato de conseguir diseños más intrincados, consiguiendo un aspecto más pictórico.

Su uso de la fotografía para mezclar lo abstracto y lo representativo fue el precursor del trabajo de Christian Schad, un artista dadaísta, cuyo trabajo a su vez influyó los movimientos artísticos de Bauhaus y el cubismo, así como a artistas como Man Ray.

El critico de arte Jonathan Keats señaló sobre Anna Atkins: “Después de la publicación de British Algae, Atkins se pasó años captando imágenes de helechos y plumas explorando las posibilidades visuales de presentar objetos familiares de maneras poco habituales. Después de inventar la fotografía científica y el libro fotográfico, Atkins se sumergió en la fotográfica paradoja de lo especifico y lo abstracto que después abrazaría Man Ray”.

Tristemente los descubrimientos e innovaciones de Anna fueron cayendo en el olvido hasta convertirse simplemente en un pequeño pie de página en la historia de la fotografía.

En la década de 1970, Larry Schaaf, un historiador de arte de la Universidad de Texas descubrió el trabajo de Atkins y empezó a elaborar su biografía. De esta manera descubrió que British Algae precedió al libro de Talbot, The Pencil of Nature, en casi un año, cementando así su lugar en la historia como la primer apersona en hacer un libro de fotografía. En un artículo titulado The First Photographically Printed and Illustrated Book, Schaaf escribe sobre British Algae: “La serie de imágenes comenzó antes de la obra pionera de Talbot, y continuó mucho después de que éste abandonara la idea de ilustrar libros con imágenes fotográficas”. En cierta manera, el trabajo de Atkins cumplió las palabras proféticas del propio Talbot: “Cada hombre, su propio impresor y publicador”.

The Pencil of Nature fue creado como un medio de comunicar el potencial del proceso fotográfico de Talbot y para enfatizar los usos prácticos de la fotografía. El trabajo de Atkins, sin embargo, trataba de usar la fotografía como medio de documentación, estética y exploración científica.

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